Yo, que he sido una niña muy repipi y presumida, cuando me preguntaban qué quería ser de mayor, siempre decía: azafata de aviones o peluquera. Lo primero lo descartó mi aplastante lógica infantil en cuanto se enteró de que, entre los requisitos del puesto, estaba el saber nadar.
Decidida por entonces a abrir mi propia peluquería, me encantaba ponerme en la cabeza el tapete con flecos de ganchillo de mi madre para darme aires de melena larga a lo Pantoja, hacerle cardados sorayiles y trenzas espigas a mis muñecas y cortarle el flequillo y las puntas a mi pobre hermana. Mi madre me miraba de reojillo encantada, orgullosa del arte que apuntaba su niña y de las pesetas que se ahorraría cuando algún día lograra perfeccionar mi primitiva técnica con la tijera.
Mi verdadera vocación llegó después y aunque me llevaría por derroteros bien distintos, a mí el oficio de los rulos y las mechas, amiga mía, pues me tira.
Aprovechando que ahora tengo un loulou en casa, me he liado el secador a la cabeza y me he dicho: “ésta es la mía”.
Tu gabacho, que es negro zaíno, y familia política aún tienen la mosca detrás de la oreja cada vez que el loulou asoma su cogote: ¿cómo puede ser que este niño nos haya salido tan rubiales? Tú, cansada de repetirles que en tu casa no gastais butano y que, cosas de la vida, en la fabricación de un niño también cuenta la genética materna, lo que de verdad te preocupa no es el tinte sino el largo de su cabellera.
Descartas llevarle a una peluquería profesional porque a 30 euros el corte, se lo haces tú que para eso eres su madre y corre amoniaco por tus venas. Te plantas delante de tu niño y le dices muy seria :
- Loulou, vamos a cortar el pelo.
Él, que acostumbra a no hacerte ni puñetero caso, te aguanta la mirada y cuando tiene la certeza de que su madre no se entera de nada te dice con el brazo “Aparta”.
Digna y resuelta a cumplir tu misión del día, no sueltas las minitijeras, esas que sirven para cortarle las mini uñas y que, sabes a ciencia cierta, que no cortan un pimiento. Aprovechas que el loulou está concentrado pasando la fregona, para agazaparte por detrás y empezar a cortar mechones. Uno ¡ras!, dos ¡ras, ras!, tres trasquilones ¡ras, ras, ras ! Igualas por detrás, un costado, el otro… y cuando estás apunto de atacar el flequillo el tio se pispa de tu operación cortapelos, tira la fregona e intuyes que te suelta:
- eh tú, ¿pero qué le estás haciendo a mi pelo?
Te ha pillado. Con los nervios, reaccionas precipitadamente y mal, tiras las tijeras debajo del sofá y tartajeas: ¿yo? ¿eh ? ¿a ver, a ver esa fregonaaaa? Uy uy uy, qué niño más guapo tengo yo, y qué limpio está dejándomelo tooooodoooooooo.
Como si la cosa no fuera contigo, supervisas el desaguisado. No está tan mal. Esto se arregla con un poco de saliva, agua fresca Nenuco y un par de horquillas. A ti pagando, piensas, te han dejado a veces peor.
Etiquetas: amiga mía, flequillo, gabacho, mechones, peluquería, trasquilones

pshhhhh no me moderes el comentario, échalo a la basura, pero horquillas es con hache
que con lo escoscá y pulcra que eres seguro que prefieres que te lo digan. Muackas!
(Soy Walewska, que sale con la otra cuenta)
ups, gracias!!
bien leido y prueba de que llegas hasta el final
No lo dudes, a mi nene “pagando” una vez le dejaron como al pobre niño del pijama a rayas! menos mal que es aun muy pequeño para tener traumas! Veremos queme dice cuando vea las fotos de mayor!
Yo también jugué a ser Llongueras y 5 meses ha tardado en salirle el pelo al Gremlin… Casi me linchan!
Lo mismo creas tendencia entre los bebés y tu nuevo oficio es peluquera infantil, jejejeje.
He leído bien? Lo tienes pasando la fregona? Le pasas mi dirección?
Bsss…
Yo soy de las tuyas, el peluquerío me mola. Le corto el pelo a Mr. X desde que nos conocimos, y Peque no iba a ser menos! Por suerte su papi me lo entretiene estupendamente cuando me pongo manos a la obra, y ni que decir tiene que en casa nos ahorramos un pastón en pelus! Besos!
JAJAJAJAJAJAJA
No sé si alegrarme o lamentarme por loulou ^^ Lo que sí me alegro por tu economía, que ya me dirás tú 30 leuros por cuatro pelos y 55 minutos de paciencia de la santa peluquera infantil… xD
que valiente eres amiga! jajajaja yo ni de coña me atrevería!! de hecho estamos en pleno debate de si seguimos dejando que le crezcanlos caracolitos y se conviertan en caracolones o si mañana me lo llevo a la pelu…mm…difícil decisión, pero que valiente la tuya!! jiji fotillo de los trasquilones ya ;o)
Que valiente, bien hecho
Yo es que no soy nada manitas con el tema peluqueril, así que no me atrevo… pero mi madre, que es muy echá p’alante dice que ella me ahorra los 12 eur del corte de la niña y la deja con un miniflequillo que me recuerda sospechosamente a los de la kale borroka… no digo más.
jajaja, el truco ese de despistarlo cuando te han pillado lo utilizo yo aunque soy consciente de que cada vez funciona menos, una pena!
Y por supuesto lo utilizo para otros menesteres porque para cortarle el pelo… buff, me parece dificilísimo con lo que se mueven así que tienes mucho mérito. Yo, como mucho, la máquina, con la que rapo a paparracho.
Que manía con cortarles el pelo a los críos con lo monos que están con la melena a lo Orzoway. Pobre Lou Lou
Loulina! Yo tb corto el pelo… De los dos!!! La chiqui ya me deja, y al pocho lo siento en mi regazo mientras mira (embobado) Mickey Mouse y todos tan contentos
Me encantaría ver una foto de tu loulou, me lo imagino perfectamente diciendote “laisse!”
besotes guapa!
Jajajaj puedo imaginarte…. yo dejo a mi santo cortarle le pelo a A, y a M, que lo tienen motoso y rizado respectivamente y los desaguisados son muy disimulables. Pero E, lo tiene absolutamente lacio, alisado japonés tiene el tio, y a ese no le mete mano porque el más mínimo trasquilón salta a la vista que te cagas. DE todas formas es peor…porque harto de ser el único que va a la pelu ha intentado por dos veces cortarselo él mismo :-S
Yo también lo he hecho, aunque a mí como me gusta mi niño es con melenita, de esa pija. Ahora mismo lleva cerca tres meses sin ir a la pelu. Es difícil de mantener con un corte de pelo casero.
Besos
Emma
si que es peligroso ahorarse una pelillas con la tijera, nosotros lo hemos intentado, pero hemos terminando poniendo la maquinilla al 1 para emparejar!!…menos mal que era verano….dejale al lou lou los pelos, que se parezca a Luke Skywalker!!;-)
Si que es peligroso ahorarse una pelillas con la tijera, nosotros lo hemos intentado, pero hemos terminando poniendo la maquinilla al 1 para emparejar!!…menos mal que era verano….dejale al lou lou los pelos, que se parezca a Luke Skywalker!!;-)
¡Qué valiente eres! Yo no me atrevo a cortarle el pelo a mi hija, así que al principio la llevaba a la peluquería (confiando para que no la liase mucho porque más de una vez se ha puesto a berrear y nos ha tocado irnos sin que apenas le hayan podido cortar el flequillo) y últimamente en su guardería van unas peluqueras de una peluquería especialistas en cortar el pelo a niñ@s, y la verdad es que estoy encantada porque yo no sé como lo hacen para convencerla, que se porta fenomenal y se deja hacer hasta trencitas y coletitas…
Besitos,
Marta
Bronca toledana he tenido yo con el padre de la criatura este finde (está siendo merecedor de que le haga un café bien hecho) por haberle cortado el flequillo (yo) un poco a cocoliso…..
no se qué pasa, el niño lo tiene muy liso, parece que vas bien…y luego se jode el invento….ahora, me ha encantado lo de la saliva…..es madruno madruno……
Mi chico me insiste para que lleve al peque a que le corten un poco el pelo que le están saliendo unas greñillas sospechosas, pero con el trabajo que ha costado que le crezca el pelo no se lo corto hasta que cumpla 3 años!!